Kubrick encargó la banda sonora de 2001 a Alex North, pero después de oírla, la rechazó y optó por la música clásica. Ésta es la oportunidad de oir la partitura que, sin duda, hubiera dado otro aire a este extraño film. Con ciertas reminiscencias a Espartaco , North firma un excelente trabajo en el que predominan la percusión y los elementos fantasmagóricos. Hubiera sido un gran acompañamiento para las imágenes pero, ¿quién es capaz ahora de no relacionar 2001 con El Danubio azul ?